Las religiones han tratado de brindarnos el significado de la vida es decir, las religiones

organizadas con su propaganda y sus rituales-. Pero, a pesar de dos mil o diez mil años, el hombre ha afirmado meramente ciertos principios, ciertos ideales, ciertas conclusiones, todo ello verbal, superficial, carente de realidad. Pienso, pues, que se torna muy importante descubrir un significado por nosotros mismos, si es que somos del todo serios y uno tiene que ser serio, de lo contrario no vive en absoluto verdaderamente, lo cual no implica que uno jamás ría o sonría-, serios en el sentido de un compromiso cabal con toda la cuestión del vivir. Por lo tanto, al preguntarnos cuál es el significado de la vida, nos enfrentamos al hecho de que nuestro cerebro está preso en una rutina, preso en el hábito, en la tradición, en el condicionamiento de nuestra educación, y así, cultivando sólo el conocimiento, la información, se vuelve cada vez más mecánico. Si vamos a investigar esto muy profundamente, tiene que haber mucha duda. La duda, el escepticismo, son esenciales, porque generan cierta condición de libertad de la mente al negar todo lo que el hombre ha producido, sus religiones, sus rituales, sus dogmas y creencias, que son todos movimientos del pensar. El pensamiento es un proceso material, como lo aceptan incluso los científicos. Pero el pensamiento no ha resuelto nuestros problemas, no ha sido capaz de ahondar profundamente en sí mismo; siendo él mismo un fragmento, ha dividido meramente toda la existencia en fragmentos. Está, pues, esta cualidad mecánica del cerebro, que es imprescindible en ciertas áreas, pero internamente, en la estructura psicológica de la mente humana, no hay libertad. La mente está condicionada, amarrada por creencias, por los así llamados ideales, por la fe. De modo que cuando uno duda de todo eso, cuando lo descarta no teóricamente sino de hecho, con minuciosidad-, ¿qué es lo que queda, entonces? Tenemos miedo de hacer eso porque nos decimos: “Si niego todo lo que ha producido el pensamiento, ¿qué me queda?” Cuando uno comprende la naturaleza del pensamiento, que es un proceso mecánico del tiempo, que es medida, la respuesta de la memoria, un proceso que trae más y más sufrimiento, angustia, ansiedad y miedo a la humanidad, cuando uno comprende todo eso y va más allá y lo niega, ¿qué es, entonces, lo que hay?.

Jiddu Krishnamurti . Encuentro Con la Vida .

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